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  ♦       Carl G. Jung              Alicia Onofri        
 


Alicia Onofri
 

Alicia Onofri es Licenciada en Psicología y profesora de Psicopedagogía, enmarcada dentro de la corriente Junguiana.
Realizó el posgrado de especialización académica en Psicología Analítica y doctorada en Psicología Social.
Docente en la Universidad John F. Kennedy, en la Universidad Tecnológica Nacional y en la Universidad El Salvador.
Es miembro ejecutivo de AFIPA (Asociación para la Formación e Investigación en Psicología Analítica)

Consultora de empresas en el área de Recursos Humanos y miembro de la AAP (Asociación Argentina de Psiquiatras)
Autora de varias publicaciones y exposiciones en Congresos Nacionales e Internacionales.
Está especializada en la utilización del MBTI (Myers-Briggs Type Indicator), instrumento que mide características de personalidad desde la teoría Junguiana.

Por ser estudiosa de uno de los más famosos y notables psicólogos de nuestro tiempo, Carl G. Jung, accedimos a ella para que en una breve síntesis pueda exponer el pensamiento Junguiano relativo a otras realidades del psiquismo humano y planetario.

Alicia: ¿El sincronismo puede ser un disparador que contempla hechos surgidos desde el inconsciente colectivo y se manifiesta con su mensaje en diversos lugares a la vez?

Jung distingue “sincronismo” de “sincronicidad”. Mientras el sincronismo es la sucesión de hechos relacionados causalmente (a un hecho antecede una causa), y que además se dan en un tiempo lineal, es decir, sucesivamente, la sincronicidad son dos hechos, uno objetivo y otro subjetivo, que se dan en una relación acausal y en una contracción de espacio-tiempo. Pongamos un ejemplo para entenderlo mejor. Una paciente mía, hace algunos años, soñó dos semanas antes de que sucediera el accidente que hubo en el aeroparque de Buenos Aires con un avión de LAPA. El avión se acomoda en la pista, carretea, levanta vuelo y rápidamente se incendia un motor, baja y sigue el avión por el terreno del aeroparque, sale a la calle, para en un lugar cerca del río y se incendia. El sueño fue prácticamente igual, sólo que el avión era algo más pequeño y mi paciente estaba mirando el suceso con una persona significativa para ella.
Si volvemos al concepto de sincronicidad descripto por Jung vemos un hecho subjetivo, el sueño, otro objetivo, la caída del avión, que se relacionan por la significación que le da la paciente pero no por otra causa, es decir, el avión no se cae porque la persona lo soñó. La relación entre los dos hechos es significativa y no causal. Con relación a la contracción del espacio y el tiempo es ya mucho más complejo explicarlo. Jung se vale para esta explicación de conceptos de la Física Cuántica y publica inclusive un trabajo con el premio Nobel de Física Wolfgang Paulí, quien avala su teoría. Jung tiene una visión de hombre que llamamos “cósmica” y como modelo científico toma la realidad tal como la explica la Física Cuántica y no la Física tradicional newtoniana. La Física tradicional como paradigma de la Ciencia nos conduce al determinismo y materialismo en el que estamos todos inmersos como si fuera la única forma del pensar científico.
La Cuántica por el contrario, nos conduce al holismo como paradigma de ciencia. Otro físico, David Peat, muestra en un escrito, “El Organismo Vivo”, cómo todo está integrado y el todo y la parte son iguales. Peat habla de patrones de conducta del Universo. Describe cómo estos patrones, acausales y sincronísticos, están en grados de complejización creciente desde lo inanimado (átomo, materia) pasando por los vegetales, la célula humana y finalmente la conciencia. Jung hablaba de patrones de comportamiento y pensamiento, llamados “arquetipos”, que son el contenido del inconsciente colectivo. En un acto de sincronicidad como el de mi paciente podría pensar que algo en ella activó un arquetipo de su inconsciente colectivo y este pudo captar un patrón de la realidad en un tiempo no lineal sino “relativo”. La noción de tiempo en estos casos no es la noción lineal, la cual es una creación de la conciencia sino que debemos verlo como el tiempo de la teoría de la relatividad Einsteniana.
Conocido es que en el espacio el tiempo no es lineal.

¿Se podría decir que el inconsciente colectivo es una gran psique, donde pueden convergir las mentes individuales y recibir de ella información?

El inconsciente colectivo para Jung es la memoria toda de la humanidad que cada uno de nosotros lleva adentro. Los seres humanos nacemos todo inconsciente colectivo, es decir con toda la memoria de la humanidad como potencia y como patrón de pensamiento y comportamiento. Los primero años de nuestra vida los usamos para diferenciarnos y vamos creando, con la ayuda de los padres y el contexto, la “máscara” o la Persona que es esto que mostramos a los demás y nos ayuda a convivir en sociedad. Pero nosotros no somos sólo la Máscara, sino que si nos creemos que nosotros somos eso, el inconsciente colectivo nos recordará constantemente que también somos lo que ocultamos. Este inconsciente colectivo se manifiesta a través de diversas formaciones como sueños, síntomas, dibujos, pinturas, mitos, folklore, etc.
Este inconsciente colectivo es heredado y es particular de la especie. Esto significa que heredamos patrones específicos que en sí mismos están vacíos y que cada uno llena de la manera particular que su historia le permite. Si nací ser humano no puedo comportarme de otra manera que un ser humano por tener un cerebro determinado. Sin embargo todos los seres humanos somos diferentes. Esto sería un ejemplo de lo colectivo y lo individual.
El concepto de inconsciente colectivo en Jung es específicamente humano y psicológico pero en relación con tu pregunta de una “gran psique” como tú la llamas, te podría decir que este inconsciente colectivo respondería a un accionar a través de sus patrones de comportamiento que serían patrones, como dije antes, que se repiten en la materia, en los vegetales, animales, el organismo humano y el psiquismo.

¿Para Jung que preponderancia tenía lo abstracto sobre lo concreto?

No recuerdo que Jung haga mención específica diferenciando lo abstracto de lo concreto. Además son dos palabras que si no las definimos antes podríamos estar usando diferentes significados. Lo que recuerdo haber leído en Jung en varias oportunidades es que criticaba mucho a los Filósofos porque él decía que éstos se quedaban sólo en discurrir ideas, mientras que los médicos o psicólogos deben lidiar en lo concreto con pacientes. Recuerdo una de sus frases que para mi profesión significó mucho que era que el paciente está ahí sentado para que lo ayudemos con su problema y no para que lo encajemos en alguna teoría.
Si tuviera que decir desde mi opinión cómo interpreto estos términos desde la teoría Junguiana creo que este maestro unió como pocos otros al ser humano como un todo es decir con ambas posibilidades. Sólo el ser humano tiene la capacidad de abstraer y simbolizar pero también debe bajar a lo concreto y no quedarse sólo en la idea. El mismo Jung, en sus últimos años, que vivía escribiendo y creando teoría pasaba mucho tiempo tallando piedras, sacando el agua de una bomba, encendiendo las luces de faroles. No quería dejar de hacer las cosas simples y decía: “Las cosas simples hacen a los hombres simples. ¡Y es tan difícil ser simple!”

¿Cuándo habla del espíritu lo incorpora al cuerpo físico o establece una diferencia definiéndolo como algo sutil más allá de lo material como alma por ejemplo?

El término Espíritu en Jung es muy difícil de explicar ya que él mismo ha ido variando su significación en su obra a medida que elaboraba su teoría y en el transcurso de cuarenta años de escribir. Al principio de su teoría el Espíritu incluía al alma y a lo cognitivo o intelectual. Sin embargo, al finalizar su obra decía que “materia y espíritu son dos caras de la misma moneda”, y esto es entrar en la cosmovisión junguiana.
Por un lado debe decirse que Jung era médico y si bien el espíritu o el alma no se pueden explicar exclusivamente por el cerebro, por lo orgánico, indudablemente se va a dar siempre en un cuerpo con un cerebro diferenciado. Es decir, el espíritu o la conciencia o el alma no son el cerebro o el cuerpo, pero sin cerebro, no hay espíritu.
Por otra parte, si pensamos en la cosmovisión holística de la que hablé antes, para Jung, materia y espíritu forman ambas partes de la misma realidad. Ambas además funcionarían bajo las mismas leyes. Los fenómenos de sincronicidad, de los cuales ya me explayé serían de alguna manera la unión de la realidad material con la psicológica. El punto de unión son los arquetipos. Lo uno y el todo que se integran.

¿Concebía el Cosmos con posibilidades de vida similares a la existente en la Tierra?

En el año 1958 Jung escribió un trabajo llamado “Un mito moderno. De cosas que se ven en el cielo.” En este trabajo Jung hace una detallada descripción del estado de avance sobre las investigaciones realizadas hasta el momento sobre las apariciones de los OVNIS. Él concluye que los fenómenos de este tipo indudablemente existen. Es decir, existen apariciones de objetos voladores no identificados como nada conocido hasta el momento que a veces se ven y otras no pero se detectan en radar, que a veces se ven y no se detectan en radar. Es decir, estas cosas están ahí y no se pueden negar. Sin embargo, él se autoriza como psicólogo no a hacer un análisis que no le compete, sino a hacer el análisis de la interpretación que los seres humanos hacen de estos fenómenos, ya que los fenómenos los interpretamos nosotros. Y en esta interpretación él dice que es justamente el mito de nuestro tiempo: un mito tecnológico. El hombre ha ido perdiendo en el último siglo su religiosidad en función de un materialismo cada vez más exacerbado. Esto hace que deba encontrar en el “cielo” la salvación, como la de los dioses de antaño. Inclusive la imagen que se ha dado siempre a los extraterrestres es con poderes sobrehumanos. Serían la síntesis del hombre-divino. Insisto en recalcar que lo que él hace es un análisis de la interpretación que los humanos hacen de fenómenos que indudablemente existen pero que aún no pueden ser explicados con mucha exactitud.
Cada vez que el ser humano no puede entender racionalmente una parte de la realidad crea un mito, porque su psique justamente es creadora de mitos. A medida que la ciencia va “desmitificando” conocimientos dejan de ser mitos, pero el hombre crea nuevos.

¿Desde el punto de vista psicológico su tratamiento ofrecía alguna esperanza filosófica?

Más que una esperanza filosófica yo diría que una esperanza de vida. Jung hablaba que el mal de nuestra época es haber perdido el sentido de la vida y cuando un espíritu no encuentra significado, enferma. El tratamiento Junguiano consiste en recorrer un camino de descubrimiento sobretodo del sentido de la vida, por supuesto de cada persona. Es una psicoterapia, que a diferencia de otras, se centra en el presente y el futuro desarrollo de las potencialidades de la persona. El pasado nos sirve de explicación de muchas cosas pero lo que realmente importa es desestancar a la persona para que fluya en función de sus posibilidades futuras y pueda encontrar el sentido a su vida. A este proceso se lo llama el proceso de individuación o el proceso de encontrarse con su sí mismo y convertirse en persona. El proceso de llegar a la totalidad o la plenitud. Casi la misma plenitud que vemos en un bebé, pero con la conciencia de haber hecho un balance de nuestra vida y sentirnos plenos.

¿Fue un enviado de la gran psique Cósmica?

Yo no sé si existe una gran psique cósmica o si él fue un enviado. Es algo que no puedo afirmar. Lo que sí creo es que fue alguien que pudo ver más allá del común de los estudiosos que se quedan con visiones fragmentadas de la realidad. Yo diría que fue un excelente observador e interpretador de la realidad y del lugar del hombre en esta realidad. Los seres humanos creemos habitualmente que somos “la estrella y centro” del universo. Creemos que sólo nosotros somos racionales y que esto salvará al mundo. Es, según mi criterio, una gran muestra de narcisismo. Lo que nos muestra Jung es que el Universo es inteligente y se comporta con patrones y que el ser humano, como partícipe de ese Universo se comporta tanto orgánica como psicológicamente igual e integrado a este Universo. Estos datos, por otra parte, están corroborados por varios físicos teóricos que obtuvieron Premio Nobel. El mérito de Jung es haber integrado la Física a la Psicología y haber intentado explicar fenómenos que no se pueden explicar con el paradigma científico determinista.

¿Cómo conceptuó la transmutación de la vida en muerte?

Jung era profundamente religioso y creía en Dios. En su último libro “Recuerdos, sueños y pensamientos” que es su autobiografía, relata un suceso que es cuando él tiene un infarto y cuando siente que se está muriendo y tiene todas las sensaciones que ya mucha gente experimentó. Sentía que se elevaba por sobre la tierra y podía observarla como si estuviera volando y también sentía un gran placer. Luego escuchaban las voces de sus médicos que le pedían que volviera y creyendo que le faltaba escribir su obra más importante se decidió a volver. Este fue un hecho que lo marcó mucho y en algún lugar le confirmó que algo debía haber después de la muerte. Además en un párrafo agrega que si bien no se puede comprobar la existencia de Dios, tampoco se puede comprobar lo contrario.
Por otra parte, y esto es ya mi lectura de Jung, creo que dado que la vida en él es una suma de transformaciones de energía en otros estados, supongo que la muerte no es más que una transformación más del espíritu.

Alicia puedes agregar las ideas y pensamientos que desees para ampliar el conocimiento de Jung y el enfoque psicoanalítico actual y que pueda servir en la salvación del Planeta.

Me parece como demasiado ambicioso hablar de la salvación del Planeta. Tal vez sólo que así como el ser humano tiene una tremenda capacidad para destruirlo también tiene una capacidad creativa que le ha ido permitiendo sobrevivir. Yo trabajo como profesora universitaria y me gusta mucho hablar con los más jóvenes porque creo que en ellos está justamente la pasta y el material para que el mundo siga existiendo y pueda sufrir nuevas transformaciones. Si bien el panorama mundial actual es bastante negro, la historia de la humanidad nos muestra que siempre hubo crisis, guerras, destrucción y que generalmente, en este movimiento pendular, reaparece nuevamente la humanidad y reconstruye. Tal vez mi posición parezca ingenua pero no lo creo. Es cierto que los juegos de destrucción cada vez son más perfectos y sofisticados.
Yo estoy convencida, como Jung, que el mundo cambia cuando nosotros cambiamos. Cada uno de nosotros que cambie, va a cambiar al mundo. Y nosotros sólo podemos cambiar cuando recorremos nuestro mundo interior y aprendemos a vivir más con plenitud. Y vivir con plenitud significa integrarnos más a lo natural y no dejarnos dominar tanto por la tecnología. Significa también la búsqueda de valores humanos más espirituales y no tanto materiales. Yo me conformo con trabajar con individuos para que ellos cambien. Si pensamos en la salvación del planeta seguro que nos olvidamos que tenemos que cambiar nosotros.

 

 

 Pedro F. Callegari