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Alicia: ¿El sincronismo puede ser un disparador que contempla hechos
surgidos desde el inconsciente colectivo y se manifiesta con su
mensaje en diversos lugares a la vez?
Jung distingue “sincronismo” de “sincronicidad”. Mientras el
sincronismo es la sucesión de hechos relacionados causalmente (a un
hecho antecede una causa), y que además se dan en un tiempo lineal, es
decir, sucesivamente, la sincronicidad son dos hechos, uno objetivo y
otro subjetivo, que se dan en una relación acausal y en una
contracción de espacio-tiempo. Pongamos un ejemplo para entenderlo
mejor. Una paciente mía, hace algunos años, soñó dos semanas antes de
que sucediera el accidente que hubo en el aeroparque de Buenos Aires
con un avión de LAPA. El avión se acomoda en la pista, carretea,
levanta vuelo y rápidamente se incendia un motor, baja y sigue el
avión por el terreno del aeroparque, sale a la calle, para en un lugar
cerca del río y se incendia. El sueño fue prácticamente igual, sólo
que el avión era algo más pequeño y mi paciente estaba mirando el
suceso con una persona significativa para ella.
Si volvemos al concepto de sincronicidad descripto por Jung vemos un
hecho subjetivo, el sueño, otro objetivo, la caída del avión, que se
relacionan por la significación que le da la paciente pero no por otra
causa, es decir, el avión no se cae porque la persona lo soñó. La
relación entre los dos hechos es significativa y no causal. Con
relación a la contracción del espacio y el tiempo es ya mucho más
complejo explicarlo. Jung se vale para esta explicación de conceptos
de la Física Cuántica y publica inclusive un trabajo con el premio
Nobel de Física Wolfgang Paulí, quien avala su teoría. Jung tiene una
visión de hombre que llamamos “cósmica” y como modelo científico toma
la realidad tal como la explica la Física Cuántica y no la Física
tradicional newtoniana. La Física tradicional como paradigma de la
Ciencia nos conduce al determinismo y materialismo en el que estamos
todos inmersos como si fuera la única forma del pensar científico.
La Cuántica por el contrario, nos conduce al holismo como paradigma de
ciencia. Otro físico, David Peat, muestra en un escrito, “El Organismo
Vivo”, cómo todo está integrado y el todo y la parte son iguales. Peat
habla de patrones de conducta del Universo. Describe cómo estos
patrones, acausales y sincronísticos, están en grados de
complejización creciente desde lo inanimado (átomo, materia) pasando
por los vegetales, la célula humana y finalmente la conciencia. Jung
hablaba de patrones de comportamiento y pensamiento, llamados
“arquetipos”, que son el contenido del inconsciente colectivo. En un
acto de sincronicidad como el de mi paciente podría pensar que algo en
ella activó un arquetipo de su inconsciente colectivo y este pudo
captar un patrón de la realidad en un tiempo no lineal sino
“relativo”. La noción de tiempo en estos casos no es la noción lineal,
la cual es una creación de la conciencia sino que debemos verlo como
el tiempo de la teoría de la relatividad Einsteniana.
Conocido es que en el espacio el tiempo no es lineal.
¿Se podría decir que el inconsciente colectivo es una gran psique,
donde pueden convergir las mentes individuales y recibir de ella
información?
El inconsciente colectivo para Jung es la memoria toda de la humanidad
que cada uno de nosotros lleva adentro. Los seres humanos nacemos todo
inconsciente colectivo, es decir con toda la memoria de la humanidad
como potencia y como patrón de pensamiento y comportamiento. Los
primero años de nuestra vida los usamos para diferenciarnos y vamos
creando, con la ayuda de los padres y el contexto, la “máscara” o la
Persona que es esto que mostramos a los demás y nos ayuda a convivir
en sociedad. Pero nosotros no somos sólo la Máscara, sino que si nos
creemos que nosotros somos eso, el inconsciente colectivo nos
recordará constantemente que también somos lo que ocultamos. Este
inconsciente colectivo se manifiesta a través de diversas formaciones
como sueños, síntomas, dibujos, pinturas, mitos, folklore, etc.
Este inconsciente colectivo es heredado y es particular de la especie.
Esto significa que heredamos patrones específicos que en sí mismos
están vacíos y que cada uno llena de la manera particular que su
historia le permite. Si nací ser humano no puedo comportarme de otra
manera que un ser humano por tener un cerebro determinado. Sin embargo
todos los seres humanos somos diferentes. Esto sería un ejemplo de lo
colectivo y lo individual.
El concepto de inconsciente colectivo en Jung es específicamente
humano y psicológico pero en relación con tu pregunta de una “gran
psique” como tú la llamas, te podría decir que este inconsciente
colectivo respondería a un accionar a través de sus patrones de
comportamiento que serían patrones, como dije antes, que se repiten en
la materia, en los vegetales, animales, el organismo humano y el
psiquismo.
¿Para Jung que preponderancia tenía lo abstracto sobre lo concreto?
No recuerdo que Jung haga mención específica diferenciando lo
abstracto de lo concreto. Además son dos palabras que si no las
definimos antes podríamos estar usando diferentes significados. Lo que
recuerdo haber leído en Jung en varias oportunidades es que criticaba
mucho a los Filósofos porque él decía que éstos se quedaban sólo en
discurrir ideas, mientras que los médicos o psicólogos deben lidiar en
lo concreto con pacientes. Recuerdo una de sus frases que para mi
profesión significó mucho que era que el paciente está ahí sentado
para que lo ayudemos con su problema y no para que lo encajemos en
alguna teoría.
Si tuviera que decir desde mi opinión cómo interpreto estos términos
desde la teoría Junguiana creo que este maestro unió como pocos otros
al ser humano como un todo es decir con ambas posibilidades. Sólo el
ser humano tiene la capacidad de abstraer y simbolizar pero también
debe bajar a lo concreto y no quedarse sólo en la idea. El mismo Jung,
en sus últimos años, que vivía escribiendo y creando teoría pasaba
mucho tiempo tallando piedras, sacando el agua de una bomba,
encendiendo las luces de faroles. No quería dejar de hacer las cosas
simples y decía: “Las cosas simples hacen a los hombres simples. ¡Y es
tan difícil ser simple!”
¿Cuándo habla del espíritu lo incorpora al cuerpo físico o establece
una diferencia definiéndolo como algo sutil más allá de lo material
como alma por ejemplo?
El término Espíritu en Jung es muy difícil de explicar ya que él mismo
ha ido variando su significación en su obra a medida que elaboraba su
teoría y en el transcurso de cuarenta años de escribir. Al principio
de su teoría el Espíritu incluía al alma y a lo cognitivo o
intelectual. Sin embargo, al finalizar su obra decía que “materia y
espíritu son dos caras de la misma moneda”, y esto es entrar en la
cosmovisión junguiana.
Por un lado debe decirse que Jung era médico y si bien el espíritu o
el alma no se pueden explicar exclusivamente por el cerebro, por lo
orgánico, indudablemente se va a dar siempre en un cuerpo con un
cerebro diferenciado. Es decir, el espíritu o la conciencia o el alma
no son el cerebro o el cuerpo, pero sin cerebro, no hay espíritu.
Por otra parte, si pensamos en la cosmovisión holística de la que
hablé antes, para Jung, materia y espíritu forman ambas partes de la
misma realidad. Ambas además funcionarían bajo las mismas leyes. Los
fenómenos de sincronicidad, de los cuales ya me explayé serían de
alguna manera la unión de la realidad material con la psicológica. El
punto de unión son los arquetipos. Lo uno y el todo que se integran.
¿Concebía el Cosmos con posibilidades de vida similares a la existente
en la Tierra?
En el año 1958 Jung escribió un trabajo llamado “Un mito moderno. De
cosas que se ven en el cielo.” En este trabajo Jung hace una detallada
descripción del estado de avance sobre las investigaciones realizadas
hasta el momento sobre las apariciones de los OVNIS. Él concluye que
los fenómenos de este tipo indudablemente existen. Es decir, existen
apariciones de objetos voladores no identificados como nada conocido
hasta el momento que a veces se ven y otras no pero se detectan en
radar, que a veces se ven y no se detectan en radar. Es decir, estas
cosas están ahí y no se pueden negar. Sin embargo, él se autoriza como
psicólogo no a hacer un análisis que no le compete, sino a hacer el
análisis de la interpretación que los seres humanos hacen de estos
fenómenos, ya que los fenómenos los interpretamos nosotros. Y en esta
interpretación él dice que es justamente el mito de nuestro tiempo: un
mito tecnológico. El hombre ha ido perdiendo en el último siglo su
religiosidad en función de un materialismo cada vez más exacerbado.
Esto hace que deba encontrar en el “cielo” la salvación, como la de
los dioses de antaño. Inclusive la imagen que se ha dado siempre a los
extraterrestres es con poderes sobrehumanos. Serían la síntesis del
hombre-divino. Insisto en recalcar que lo que él hace es un análisis
de la interpretación que los humanos hacen de fenómenos que
indudablemente existen pero que aún no pueden ser explicados con mucha
exactitud.
Cada vez que el ser humano no puede entender racionalmente una parte
de la realidad crea un mito, porque su psique justamente es creadora
de mitos. A medida que la ciencia va “desmitificando” conocimientos
dejan de ser mitos, pero el hombre crea nuevos.
¿Desde el punto de vista psicológico su tratamiento ofrecía alguna
esperanza filosófica?
Más que una esperanza filosófica yo diría que una esperanza de vida.
Jung hablaba que el mal de nuestra época es haber perdido el sentido
de la vida y cuando un espíritu no encuentra significado, enferma. El
tratamiento Junguiano consiste en recorrer un camino de descubrimiento
sobretodo del sentido de la vida, por supuesto de cada persona. Es una
psicoterapia, que a diferencia de otras, se centra en el presente y el
futuro desarrollo de las potencialidades de la persona. El pasado nos
sirve de explicación de muchas cosas pero lo que realmente importa es
desestancar a la persona para que fluya en función de sus
posibilidades futuras y pueda encontrar el sentido a su vida. A este
proceso se lo llama el proceso de individuación o el proceso de
encontrarse con su sí mismo y convertirse en persona. El proceso de
llegar a la totalidad o la plenitud. Casi la misma plenitud que vemos
en un bebé, pero con la conciencia de haber hecho un balance de
nuestra vida y sentirnos plenos.
¿Fue un enviado de la gran psique Cósmica?
Yo no sé si existe una gran psique cósmica o si él fue un enviado. Es
algo que no puedo afirmar. Lo que sí creo es que fue alguien que pudo
ver más allá del común de los estudiosos que se quedan con visiones
fragmentadas de la realidad. Yo diría que fue un excelente observador
e interpretador de la realidad y del lugar del hombre en esta
realidad. Los seres humanos creemos habitualmente que somos “la
estrella y centro” del universo. Creemos que sólo nosotros somos
racionales y que esto salvará al mundo. Es, según mi criterio, una
gran muestra de narcisismo. Lo que nos muestra Jung es que el Universo
es inteligente y se comporta con patrones y que el ser humano, como
partícipe de ese Universo se comporta tanto orgánica como
psicológicamente igual e integrado a este Universo. Estos datos, por
otra parte, están corroborados por varios físicos teóricos que
obtuvieron Premio Nobel. El mérito de Jung es haber integrado la
Física a la Psicología y haber intentado explicar fenómenos que no se
pueden explicar con el paradigma científico determinista.
¿Cómo conceptuó la transmutación de la vida en muerte?
Jung era profundamente religioso y creía en Dios. En su último libro
“Recuerdos, sueños y pensamientos” que es su autobiografía, relata un
suceso que es cuando él tiene un infarto y cuando siente que se está
muriendo y tiene todas las sensaciones que ya mucha gente experimentó.
Sentía que se elevaba por sobre la tierra y podía observarla como si
estuviera volando y también sentía un gran placer. Luego escuchaban
las voces de sus médicos que le pedían que volviera y creyendo que le
faltaba escribir su obra más importante se decidió a volver. Este fue
un hecho que lo marcó mucho y en algún lugar le confirmó que algo
debía haber después de la muerte. Además en un párrafo agrega que si
bien no se puede comprobar la existencia de Dios, tampoco se puede
comprobar lo contrario.
Por otra parte, y esto es ya mi lectura de Jung, creo que dado que la
vida en él es una suma de transformaciones de energía en otros
estados, supongo que la muerte no es más que una transformación más
del espíritu.
Alicia puedes agregar las ideas y pensamientos que desees para ampliar
el conocimiento de Jung y el enfoque psicoanalítico actual y que pueda
servir en la salvación del Planeta.
Me parece como demasiado ambicioso hablar de la salvación del Planeta.
Tal vez sólo que así como el ser humano tiene una tremenda capacidad
para destruirlo también tiene una capacidad creativa que le ha ido
permitiendo sobrevivir. Yo trabajo como profesora universitaria y me
gusta mucho hablar con los más jóvenes porque creo que en ellos está
justamente la pasta y el material para que el mundo siga existiendo y
pueda sufrir nuevas transformaciones. Si bien el panorama mundial
actual es bastante negro, la historia de la humanidad nos muestra que
siempre hubo crisis, guerras, destrucción y que generalmente, en este
movimiento pendular, reaparece nuevamente la humanidad y reconstruye.
Tal vez mi posición parezca ingenua pero no lo creo. Es cierto que los
juegos de destrucción cada vez son más perfectos y sofisticados.
Yo estoy convencida, como Jung, que el mundo cambia cuando nosotros
cambiamos. Cada uno de nosotros que cambie, va a cambiar al mundo. Y
nosotros sólo podemos cambiar cuando recorremos nuestro mundo interior
y aprendemos a vivir más con plenitud. Y vivir con plenitud significa
integrarnos más a lo natural y no dejarnos dominar tanto por la
tecnología. Significa también la búsqueda de valores humanos más
espirituales y no tanto materiales. Yo me conformo con trabajar con
individuos para que ellos cambien. Si pensamos en la salvación del
planeta seguro que nos olvidamos que tenemos que cambiar nosotros. |