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Aquellos
que se hallan en el camino, al ver estas fotografías, apreciarán aún
más el lugar en que están ubicados. Todavía son pocos los que se dan
cuenta de la existencia de otra u otras realidades.
Es
que todo esta configurado de tal manera que sólo un gran trabajo interno,
una revelación espiritual, un incremento en la percepción y el estado
de conciencia, un gran sufrimiento o el desarrollo de un amor intenso,
pueden permitir evadir la prisión que ata a esta realidad.
En
todos se halla la posibilidad de vivenciar otros planos y de conectarse
con lo Superior, pero prevalece la indolencia que sujeta a lo cotidiano.
El hombre queda sujeto a la inmediatez de las circunstancias sin darse
cuenta de lo imaginaria que son las situaciones por las que atraviesa.
En esas condiciones genera un cúmulo de emociones que accionan en él,
en los demás y en el espacio.
Rescatarse
a sí mismo es empezar a comprender que más allá de lo que se ve existen
otras cosas no perceptibles en forma ordinaria que pueden llamarse seres
de luz, energías, entidades, ángeles o de cualquier otra manera.
Ellos
se hallan en otra realidad pero en el mismo momento y muy esporádicamente
se puede establecer una aproximación que se desarrolla de diferentes
maneras. Algunas personas reciben mensajes mentales, otras tienen premoniciones,
muchas distinguen presencias y otros pueden fotografiar esas manifestaciones.
En
esta historia de diez milenios del hombre fueron sucediendo acontecimientos
misteriosos, extraños y sorprendentes. Desde la construcción de las
pirámides egipcias, que aún hoy no es posible determinar cómo se llevó
a cabo semejante ingenio, hasta cómo desapareció la civilización Maya
o cómo surgieron los filósofos, las religiones y las ideas precursoras
que aún hoy en pleno siglo XXI permanecen vigentes llevan paradojalmente
un nexo que enlaza la continuidad de lo que fue con lo que es.
Es
sorprendente como en el corto período de diez mil años el hombre haya
realizado tanto. En muchos lugares aún existen poblados que viven casi
como en la prehistoria, pero el abanico del conocimiento se esparció
en todos los Continentes. La existencia es una espiral, cada línea circular
recibe el influjo de la anterior y se expande en una aparente repetición
de los hechos producidos por los mismos actores una y otra vez.
La
escenografía, los inventos, los descubrimientos aparentan modificar
la acción y las aptitudes en que se desenvuelve el hombre. Pero éste
es casi el mismo desde su origen. Él es un círculo dentro de la espiral,
repite permanentemente su circunstancia guiado por sus emociones y padece
miedo, dolor, angustia, odio, amor, alegría, y ejercita el poder en
los más débiles apoderándose de aquellos individuos, sociedades, países
que puede someter. Para ello desarrolla guerras, movimientos políticos,
poder económico para lograr su fin. Tanta muerte, tanto dolor sin sentido
creado en un sistema cada vez más ignominioso y desnaturalizado condenan
la existencia de la humanidad.
Si
se tomara cabal conciencia de lo absurdo de esta forma de vida, el
hombre se horrorizaría y no podría creer su terrible existencia. Vería
al monstruo ya no disfrazado de bienaventurado, sino en su cabal dimensión
de generador de drama y muerte. Esta película en la que la humanidad
es la protagonista, desarrolla una realidad a través de la sucesión
de hechos y la hacen absolutamente creíble.
La
vivencia es sentida en forma indudable y cada noche y día parecen distintos,
los argumentos aparentan originalidad ya que están unidos entre el pasado,
presente y futuro de las situaciones y no existe forma de salir del
libreto. Los actores están atrapados en su proyección, están ahí interpretando
la vida, sus vidas, creyendo en esa realidad, sin poder discernir la
verdadera realidad de lo aparente y se circunscriben a los matices efímeros
signados por las alternativas en que se desenvuelven, creyendo que las
decisiones son propias y las elecciones son producto de su voluntad.
Allí se sumergen las constantes vicisitudes de cada particularidad en
intervalos que operan en el estado emocional en una complejidad ficticia.
Los pocos que pudieron discernir que más allá de las causas y los efectos
comienza un nuevo horizonte diametralmente distinto a las efímeras circunstancias
que tejen la constante reiteración de connotaciones, sutilizaron su
espíritu de una forma especial, para alcanzar estados de percepción
pura.
En
ese plano no se requiere la razón ni la lógica, se sabe, se ve independientemente
del intelecto, la comprensión es absoluta pero no se puede traducir.
La realidad adquiere otra dimensión, lo anterior comienza a ser relativo,
las certezas del mundo se desvanecen porque se ha penetrado en el plano
trascendente, vector que refleja su fuerza sobre la concretud material.
Desde allí llegan los mensajes que disparan al Mundo, que le dan movimiento.
La
Inteligencia Suprema derrama desde lo trascendente los estímulos para
activar en el hombre su evolución. Pero éste distrae su potencialidad
ubicándose en la forma, absorbiendo la evasión como método y desligándose
de su responsabilidad. El hombre es útil sin saberlo, a otra cosa, pero
no es útil a si mismo. Cuando comprenda esto cambiará y el júbilo será
tan intenso que transformará su existencia.
Surgen
manifestaciones, señales, pruebas desde el otro lado y son indicios
que deben ser tenidos en cuenta. Son preludios para intentar cambiar
los conceptos imperantes en esta Era. Sirven para darse cuenta de que
el hombre esta encerrado en una cueva mental conservada por un sistema
perverso, que por ataduras y consecuencias es difícil franquear. El
miedo, la masificación y la tecnología entre otras causas circunscriben
y retacean el avance evolutivo. Los estímulos, las preocupaciones, las
distracciones invaden el cuerpo y el espíritu logrando aferrar la vulgaridad
y mediocridad en el hombre.
Allí
está el desafío y la esperanza del gran cambio, aprovechando las demostraciones
de otra realidad que muchas veces fue escrita en diversidad de libros
y tratados pero no alcanzaron a modificar la tendencia imperante por
el sistema. En la actualidad un número considerable de personas serias
han dado testimonios documentados de experiencias y encuentros incomprensibles
para el pensamiento esquematizado y su aceptación haría tambalear la
estructura elaborada a lo largo de la vida.
La
consecuencia es el rechazo al mero esbozo de un planteamiento distinto,
el desinterés por algo que no permite una ganancia ya sea en dinero
o poder que convierte en desechable el menor análisis de algo distinto.
Este es el momento de atisbar la otra realidad contigua a ésta, que
creemos única y verdadera, los acontecimientos así lo imponen. De continuar
por el camino ilusorio sin incrementar el grado de comprensión y el
estado de conciencia esta película habrá terminado y los actores-espectadores
ya no serán.
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