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Desde muy joven transitó el camino que conduce al descubrimiento
interno, al encuentro de otras realidades y a investigar la existencia
de ovnis y de vida extraterrestre en nuestro planeta.
Tuvo como maestro, entre otros, a Pedro Romaniuk.
Participó en
innumerables programas radiales y televisivos, dio conferencias sobre
Parapsicología, Metafísica y el misterio de los ovnis.
A través de este encuentro trataremos de captar aunque sea una pequeña
parte de su búsqueda de treinta años de OTRA REALIDAD.
- Antonio, ¿Cuándo descubre que su camino debía realizarse en el plano
de la Psicología, lo paranormal y lo extraterrestre?
Lo sentí desde niño. Quizás porque mi abuelo materno – a quien no conocí
pues murió cuando yo tenía dos años – ya se interesaba en estos temas. La
primera biblioteca que conocí fue la suya. Mi madre contaba que “el
abuelo” los domingos en la mañana se reunía con otros hombres para visitar
los cementerios en busca de “espíritus”. Hay que recordar que estoy
hablando de la primera mitad del Siglo XX donde la investigación
espiritista estaba de moda.
Cuando a mis cinco años de edad, una mañana, mi padre despertó a mi
hermano y a mí con el diario La Prensa en la mano y, lleno de emoción,
explicó que había un satélite artificial dando vueltas a la Tierra, me
resultó un instante fundante. ¡Viajar por el Cosmos! A partir de allí la
Astronomía fue un interés permanente. En mi siguiente cumpleaños pedí que
me regalaran libros sobre el Universo. Recuerdo que, entre otros, recibí
la Cosmografía de Florencio Charola que devoré en días... ¡Cuál sería mi
sorpresa cuando en quinto año de la secundaria me pidieron ese mismo libro
que yo había estudiado doce años antes!
Pero el encuentro entre la Psicología, lo paranormal y lo extraterrestre
se produce, definitivamente, a través de la lectura del célebre psicólogo
suizo Carl Gustav Jung. El Maestro de Zurích – cuyo último libro “Sobre
las cosas que se ven en el cielo” fue escrito en 1959, dos años antes de
su muerte – comprendió que para entender la esencia humana hay que
transitar la Arqueología, la Alquimia, la Antropología, el esoterismo, la
Parapsicología, los símbolos, el fenómeno ovni y – nada menos – la poesía.
Como Terencio, Jung supo que nada de lo humano debía serle ajeno. Yo he
tomado este modelo.
- ¿Cómo invirtió el conocimiento que iba adquiriendo en Ud. y en los
demás?
Esta forma de vida que decidí llevar desde joven es una permanente
exploración de lo espiritual, lo psíquico y lo social. Entiendo a la vida
como un desafío permanente. ilimitado. Puesto que como afirmó Paul Eluard
“no hay límite de dimensión para quien está dispuesto a crecer.” Eso me
permitió “cosmizar” la mente. Que es, precisamente, uno de los aspectos
que siempre busco transmitir a los demás. La vida, para entenderla, hay
que observarla “cósmicamente”; esto es: en totalidad. Lo usual, en la
gente “normal” es la mirada mental parcelada. Preocuparse por un detalle.
Angustiarse frente a una cuestión particular. Así sufren porque algo no
ocurrió como esperaban. Y esto es un grave error. Porque para entender
porque sucede lo que nos pasa, hay que tener visión en perspectiva. Un
hecho que ayer pareció desafortunado, con el paso del tiempo puede verse
como el cimiento sólido de algo nuevo y sano. No olvidar que “el momento
más oscuro de la noche es un segundo antes que empiece a clarear”.
- ¿A medida que avanzaba su crecimiento interno pudo interpretar las
vicisitudes generadas por la vida cotidiana?
Sí. Además aprendí a que muchos de los fines perseguidos comúnmente son
nocivos. Por ejemplo, la gente que me consulta dice que quiere tener
“seguridad hacia el futuro”, “encontrar paz”, “no tener problemas”, “vivir
tranquilamente”. Pero la única seguridad que existe es sembrar, cosechar y
cuidar el propio campo todos los días. La vida no otorga ningún seguro
externo. Y como se lee en el I Ching “lo único inmutable es la mutación.”
Lo único seguro es que todo cambia permanentemente. Nosotros, los humanos,
no podemos eludir esta ley universal.
Yo, personalmente, no quiero tener paz en mi vida. Por que la paz como la
paciencia, implican roles pasivos: quedarse mirando como otros hacen las
cosas. Lo que busco es darle serenidad a mi espíritu. Serenidad, fuerza y
vigor. La serenidad espiritual le permite a la mente una comprensión
lúcida, cósmica, totalizadora. Es lo que el Dalai Lama llama “estado de
clarividencia”; no en el sentido parapsicológico: sino la posibilidad de
ver con claridad, sin nieblas pasionales, cada una de las dificultades que
nos presenta la vida cotidiana y encontrar la manera de resolverlas.
La La sabiduría popular es tan importante.... Veamos dos frases hechas:
“La paz de los sepulcros”, “Que descanse en paz”. Es evidente que esto
determina que la paz sólo se alcanza en la muerte. Pero mientras haya
vida, lo que habrá es acción; siempre acción, rol activo. Toma de
decisiones. Lo que implica una construcción personal día a día.
- ¿Cuánto de unido o separado fue quedando del mundo cotidiano al
percibir la existencia de otras realidades?
Cada vez más, diría yo, todo lo encuentro entrelazado constituyendo una
verdadera trama. Pero, claro, coincido con Carl Gustav Jung en que
“finalmente, nada sucede en el mundo exterior que, previamente, no se
encuentre configurado en el psiquismo.” Estoy convencido que es desde esas
“otras realidades” de donde surgen las esencias y sentidos que – después –
encuentran su concreción en el orden perceptible.
- ¿Cual fue su mayor experiencia fenomenológica?
En el orden de lo paralógico tuve varias e importantes. Espirituales,
parapsicológicas, psíquicas y ovnilógicas. De esto último lo que más me
sorprendió ocurrió en enero de 1971, en Campos de Jordán una paradisíaca
localidad a una hora de viaje de San Pablo, Brasil. Allí pude observar, en
horas del atardecer, junto a una veintena de otros testigos, el silencioso
paso de un objeto morado – en apariencia del tamaño de una pelota de tenis
– que, con lentitud, sobrevolaba la población. La sensación que uno tiene
en ese momento es peculiarísima. Y coincide con la que – desde entonces –
escuché en boca de muchos observadores. Cuando, en mis investigaciones, la
gente me dice: “¡Doctor Las Heras, yo veía ‘eso’ y me daba cuenta que era
extraterrestre e inteligente!” Y es así. Hay ‘algo’, que pareciera surgir
de lo inconsciente, que le da a uno el saber que ‘eso’ no es un fenómeno
natural, ni una confusión... Uno comprende que está viendo un vehículo
extraterrestre dirigido (VED), como preferimos llamarlos.
La esfera morada sobrevoló el lugar durante varios minutos. No a gran
altitud. Haciendo movimientos que le permitieron ‘observar’ todo el lugar.
Desplazamientos graduales, ningún movimiento brusco. Desapareció al quedar
oculta detrás de una de las cadenas de montes que rodean Campos de Jordán.
- ¿Si estableciera contacto con un entidad extraterrestre inteligente (EEI)
que le diría?
Que quiero seguir aprendiendo. Y que, a la recíproca, algo podré enseñarle
sobre nosotros y la Tierra.
- ¿Cuales son los puntos de encuentro entre la Psicología y la
Parapsicología?
Los padres fundadores de la Psicología moderna, la Psicología de lo
Inconsciente, - Sigmund Freud, Sandor Ferenczi y Carl Gustav Jung - ya los
insinuaron. El punto concreto es el siguiente: Lo parapsicológico no es de
naturaleza psíquica. Como el cuerpo físico (el soma) tampoco es de
naturaleza psíquica. Pero lo psíquico se vale de lo físico como de lo
parapsicológico para conseguir sus objetivos. Los más importantes de los
cuales son inconscientes, por supuesto. Así, por ejemplo, cuando un ser
querido sufre una situación traumática repentina (digamos, un accidente) y
por ello no consigue trasmitirlo de manera “normal” (usando un teléfono,
por ejemplo) la transmisión se consigue por vía telepática. Alguien, a la
distancia, sin comunicación física ninguna, “siente” que tal persona la
necesita.
Por esto es tan importante que, en su formación, los psicólogos conozcan
Parapsicología. De lo contrario es imposible entender muchas de las cosas
que suceden en la conducta humana. En mi reciente libro “Psicología
junguiana” (Editorial Trama, Buenos Aires, 2003) dedico un capítulo
especial a los sueños parapsicológicos mediante la comprensión de los
cuales se pueden entender muchos sucesos que, de otro modo, resultan
incomprensibles.
- Se han escrito diversos libros en los cuales sus autores manifiestan
que son canalizaciones recibidas de seres extraterrestres. ¿Cómo lo
explicaría la Parapsicología?
Conozco, sino todos, a la mayoría de esos libros. Me permito disentir de
los autores. Tanto los parapsicólogos como los psicólogos concordamos en
que no se trata de “canalizaciones” (estos autores llaman así a supuestas
comunicaciones telepáticas con entidades extraterrestres inteligentes)
sino, simplemente, manifestaciones de contenidos inconscientes de quien ha
escrito el libro.
Esto significa que cuando estos autores afirman que no fueron ellos los
creadores de las ideas allí expuestas porque ‘sienten’ que las recibieron
de otro, no están mintiendo. Pero ese ‘otro’ no está afuera como suponen,
sino que ese otro es lo que en Psicología llamamos “lo inconsciente”.
- En Capilla del Monte ocurrieron sucesos extraños, desde avistamientos
de luces y ovnis hasta detallar la existencia de una ciudad intraterrena
llamada Erks. ¿Son hechos imaginarios o reales?
Capilla del Monte es una ciudad edificada a los pies del Cerro Uritorco,
el más alto de la cadena de las Sierras Chicas, en el corazón de la
provincia de Córdoba, con 1.970 metros de altura. Está constituido
principalmente por uranio, mica y cuarzo. Todas sustancias muy
energéticas. De manera que es razonable que el cerro despida ‘luces’ o
parezca absorberlas. Se trata de reacciones fisicoquímicas que la Ciencia
explica claramente. Lo que no quita por ello que, al observar estos
fenómenos, uno siga asombrándose. Por supuesto no todos los ovnis
registrados en la zona pueden explicarse de este modo. He visto
filmaciones muy concretas. Una, por ejemplo, debida al investigador
capillense Jorge Suárez donde se observa, en pleno día, con cielo
despejado, el movimiento de un objeto de apariencia metálica, esférico, no
luminoso, que refleja la luz del Sol, desplazándose en silencio.
Estoy convencido que varios hechos registrados en esa región responden a
vehículos extraterrestres dirigidos (VED)
Erks es un tema fascinante. Hay, incluso, quienes afirman haber estado
allí: una ciudad esotérica poblada por practicantes de Alta Magia Blanca
en las entrañas del Uritorco. Lo cierto es que las autoridades han
rescatado, en más de una ocasión, a turistas que estuvieron desaparecidos
y a los que encontraron vistiendo ropas – como túnicas blancas – que no
llevaban al extraviarse y sin muestras de cansancio, agotamiento o hambre.
Y relatando estas historias que parecen increíbles.
Erks se inscribe en el marco de las ciudades mágicas como Agartha,
Shambalá y la Ciudad de los Césares. Personalmente, y como esoterista,
estoy convencido de su existencia que corresponde a esas Otras Realidades
vedadas a la Ciencia y al mundo de los cinco sentidos normales.
- ¿El inconsciente colectivo es capaz de materializar ideas?
Sí. Jung describe el “arquetipo psicoideo”, que siendo esencialmente
psíquico encuentra una manifestación material, perceptible.
- ¿Cómo actúa el imaginario social en el fenómeno ovni?
En “Sobre las cosas que se ven en el cielo” Hybg ya describía este
fenómeno como un “mito moderno”. El Maestro de Zurich busca explicar el
tema sin entran a considerar si es real o imaginario. Pero expresa algo
muy importante: “La gente ve algo, aunque no se sabe que cosa sea.” Es
interesante destacar que las apariciones de ovnis aumentan en las
comunidades que atraviesan situaciones límites; situaciones que ponen en
riesgo la integridad y la vida misma: guerras, pestes, terremotos.
Es que, en lo que hace al imaginario social, el ovni simboliza esa luz que
viene de “más allá” a iluminar lo que está oscuro. Es la fuerza de la Luz
contra el poder de las Tinieblas. Jung sostiene que el gran poder de
atracción que tiene el tema ovni se debe a que la luz que llega desde lo
infinito del espacio en lo oscuro de la noche, simboliza a las fuerzas
esclarecedoras y vitales de los arquetipos que moran en lo inconsciente
colectivo que irrumpen en la consciencia fortaleciéndola, amplificándola y
dotándola de capacidades extraordinarias.
Algo de esto tiene que haber ineludiblemente, pues frente al fenómeno ovni
ninguna persona permanece ajena. Aún sus detractores se ocupan – aunque
más no sea para negarlo – con real esfuerzo en el tema. ¿Qué los guía sino
una fuerza arquetípica?
- ¿Que piensa de la muerte?
La muerte es una transformación. Lo que pasa es que, primero, hay que
entender – parafraseando a Platón – que la vida es un breve paso
intermedio. La vida humana, ésta que llevamos en la Tierra, es un
minúsculo momento (algo así como un entretiempo) entre ‘algo’ anterior al
nacimiento y ‘algo’ posterior a la muerte. Sin dudas que la insatisfacción
generalizada que caracteriza a buena parte de la Humanidad pasada y
presente tiene su causa en no haber comprendido esto.
Por supuesto que no pongo en duda que con la muerte la persona desaparece
como tal. Porque la persona es la interacción entre lo físico, lo
psíquico, lo espiritual, lo parapsicológico y lo sociocivilizatorio. Si el
cuerpo deja de cumplir su función su interrelación con lo
sociocivilizatorio se interrumpe y no hay más “persona”. Acepto,
inclusive, que toda la memoria individual – registrada en el sistema
neuronal, cual disco rígido de una computadora – se pierde para siempre al
pudrirse el cerebro. Pero esto es necesario para que ‘algo’ nuevo
aparezca. ‘Algo’ que no requiere del cuerpo para manifestarse. Y así el
proceso – a mi juicio eterno – de transformación, continua.
- ¿Cual es su mayor ambición?
Crecer espiritual e intelectualmente. Vivir en armonía. Lo que significa
tener la capacidad creativa para resolver exitosamente las dificultades y
adversidades que va presentando la vida cotidiana. Que mi trabajo sea de
provecho para mi familia, mis seres queridos, mis discípulos y la
comunidad toda. Que, en algún modo mi trabajo brinde provecho al progreso
de la Humanidad.
Aunque, pensándolo bien, mi real mayor ambición es que en los últimos
treinta segundos de lucidez que tenga en esta vida yo también pueda, como
Pablo Neruda, afirmar: “¡Confieso que he vivido!”
- ¿Como definiría al miedo y al ego?
Siempre digo a mis alumnos que el miedo es un semáforo en amarillo,
titilando, en un cruce de caminos, durante una cerrada noche de tormenta.
Uno avanza con su auto, se detiene frente a ese semáforo; pero se detiene
sólo por unos instantes. Por precaución. Para comprobar que es el instante
adecuado para cruzar la calle sin producir un accidente. ¡Pero hay que
cruzar! Quienes sostienen que nada les produce miedo, no están en armonía.
Requieren ayuda psicológica. Porque el miedo es algo sano. Implica estar
frente a una situación novedosa que, al haberla atravesado nos convierte
en una persona más desarrollada. El I Ching usa el término “peligro” para
designar toda situación nueva. Por eso provoca miedo. Porque es nueva. Es
un desafío a superar.
El Ego o Yo es un aspecto del psiquismo en la Psicología Junguiana. Su
presencia es necesaria en tanto y en cuanto permite a la persona
entenderse como alguien único e irrepetible. Pero, si el Ego se desarrolla
desmesuradamente – esto es caer en ‘hybris’, que implica la desmesura de
la conciencia, cuando el individuo cree estar por encima de todo –
entonces se está frente a una psicopatología. Una situación enferma y, por
ende, disarmónica.
- ¿Que idea tiene de Dios?
Me gusta la concepción de la Masonería con su denominación “Gran
Arquitecto del Universo.” Por lo siguiente: no puedo, no consigo tener una
“idea” de Dios. Imaginarlo antropomorfo me parece un claro reduccionismo.
Algo digno de psiquismo infantil: ese hombre anciano y de largos cabellos
y barba blanca. Pero hay algo que sí alcanzo a comprender: el Universo
sigue un plan. En el Cosmos nada sucede porque sí. En verdad, en la vida
de cada humano tampoco las cosas ocurren sin motivo. Lo que pasa es que el
reducido grado de desarrollo espiritual e intelectual del hombre común le
impide ver cósmicamente (es decir, en totalidad: el presente en relación
al pasado y como constructor del futuro) y entonces se atora en
determinados aspectos de su existencia. Caso contrario, cuando la mente se
ha ‘cosmizado’ es posible entender que hasta los hechos que en un momento
pueden parecernos terribles, tienen un sentido positivo. En las técnicas
de desarrollo del pensamiento positivo sostenemos: “Todo negativismo tiene
su positivismo: es de persona inteligente saber encontrarlo.”
De manera que mi idea de Dios es la de aquello que se ocupa de ese
proyecto que es la Totalidad.
Jorge Luis Borges, valiéndose de dichos ancestrales, se preguntaba si no
seremos producto del sueño de alguien... Eso es una típica
autodescalificación. Borges tenía mucho de subestimarse. No. No somos el
producto del sueño de alguien que, en algún momento habrá de despertar
haciendo que desaparezcamos. El Universo tiene un sentido. Y lo
interesante es que nosotros somos a la vez construidos y constructores,
porque también tenemos la capacidad de generar una historia propia.
- ¿Entre el Tiempo, el Espacio y la Materia cual es el nexo que los une
y como se clasificaría su importancia?
Quiero comenzar sosteniendo que las variables Espacio y Tiempo las
entiendo como categorías humanas. Sin presencia del hombre Tiempo y
Espacio no existen. Por lo tanto el principal nexo de unión que encuentro
es la consciencia humana, que pone a la Materia en el Tiempo y el Espacio.
Es interesante advertir que los fenómenos parapsicológicos
extrasensoriales – clarividencia, telepatía y precognición – prescinden
del tiempo, de la distancia y de la materia.
- ¿Si el hombre desarrollara los poderes telepáticos, de clarividencia
y precognición, mejoraría espiritualmente?
Entiendo que una cosa va con la otra. Es imposible el desarrollo de los
fenómenos extrasensoriales sin un marcado progreso en las áreas de lo
espiritual y lo psíquico. La integración de las fuerzas intrapsíquicas con
la consciencia coadyuvarían al mejoramiento de la persona. ¿En qué manera?
Pues motivarían otros intereses de vida. Daríamos valor superlativo a la
solidaridad, el encuentro con los demás, la desaparición de celos, odios y
envidias. Además hay algo concreto que modificaría la manera humana de
comportarse: desarrollando la telepatía sería prácticamente imposible
mentir u ocultar pensamientos.
- ¿Qué razón interna lo motivó a escribir un libro sobre Pancho Sierra?
A partir de mis estudios junguianos busqué ejemplos del Mito del Héroe en
la Argentina. Sobre eso basé la tesis con que me doctoré en Psicología
Social en la Universidad Argentina John F. Kennedy en 1986. Yo quería
trabajar el Arquetipo del Héroe pero con asuntos argentinos. Hubiera
podido ocuparme de Osiris o de Ulises. Pero ocurre que yo no pertenezco a
la cultura egipcia ni a la helénica. Soy argentino y siempre me interesó
hacer aportes útiles para los argentinos.
Encontré, así, que ateniéndonos a la historia legendaria de Pancho Sierra
– El Resero del Infinito, el Doctor del Agua Fría – aquella que le
atribuyen sus seguidores que, aunque murió en 1891, hoy iniciado el Siglo
XXI aún cuenta con miles dispersos no sólo en nuestro país sino también en
Paraguay, Brasil y Uruguay, coincide plenamente con los pasajes o
recorridos que todo Héroe mítico tiene en su haber.
Los argentinos tenemos héroes míticos – el Héroe Solar simboliza la
consciencia humana y, en este caso, el grado de evolución de la misma en
una comunidad – como lo son Martín Fierro, El Reserito (de la novela Don
Segundo Sombra) y el mismo Pancho Sierra.
- ¿La Psicología Junguiana puede ser el puente para estudiar las causas
y los efectos de fenómenos inexplicables?
Por cierto que sí. Sobre todo si se tiene en cuenta lo que Jung llamó
“Principio de Sincronicidad” aquel por el cual dos o más situaciones se
encuentran unidas por lazos que nos son causales, sino simbólicos.
- ¿Cómo se puede desarrollar la intuición?
Hay dos caminos, inclusive complementarios. El esotérico a través de un
recorrido iniciático después de haber encontrado a un Maestro. El
parapsicológico: estudiando Parapsicología y practicando ejercicios
experimentales.
- ¿Hasta que punto existen pruebas de que Estados Unidos ha establecido
algún tipo de contacto con extraterrestres?
Que haya establecido contacto directo y oficial con seres nacidos en otros
mundos, no hay ninguna evidencia.
- ¿Existen organizaciones especializadas en estos asuntos, como por
ejemplo “Los Hombres de Negro”?
Sí, las hay. Evidentemente se trata de miembros de servicios de seguridad
y de organizaciones de inteligencia, cuya misión es – desde mediados del
Siglo XX – disuadir a los testigos de encuentros importantes de hacer
declaraciones, alejar a los investigadores cuando hacen hallazgos
concretos y sembrar en la población la sensación de que la cuestión ovni
es banal e intrascendente.
- Cuándo el LEM que conducía al astronauta Neil Armstrong de la Apolo
XI alunizó, comenzaron una transmisión con la NASA en la que manifestaron
su asombro y que nadie les había informado de “Eso” que estaban viendo,
obligándolos a cambiar de frecuencia radial, ¿Qué era lo que vieron?
Esto lo trato extensamente en mi libro “OVNIS. Los documentos secretos de
los astronautas” (Perfil Libros, Buenos Aires, 2001) Lo que encontraron
Armstrong y Aldrin sobre la superficie selenita y que, inclusive puso en
riesgo el alunizaje, fueron instalaciones extraterrestres. No vehículos;
sino – directamente – “instalaciones” (es la denominación que les da Neil
Armstrong) constituidas por hangares y edificios en forma de semiesfera.
- El astronauta del Apolo 9 James A. McDivitt intentó realizar una
transmisión telepática desde detrás de la Luna, ¿Fue comprobado su éxito?
No. La única experiencia exitosa extrasensorial desde el espacio a la
Tierra que se conozca fue realizada por Edgar Mitchell desde la Apolo XIV,
mientras estaba en órbita lunar. Fue una experiencia de GESP entre él y el
paragnosta sueco Olaff Jonson quien se encontraba en Houston. Los
resultados fueron publicados, con el análisis estadístico correspondiente,
en el Journal of Parapsychology fundado por Joseph Banks Rhine.
- Cómo lo narra en su web
www.antoniolasheras.com.ar mantuvo una entrevista con el astronauta de
la Apolo XIV Edgar Mitchell en la que se detallaron diversas
circunstancias de avistamientos por parte de aviadores militares ¿Cual
sería su interpretación respecto al ocultamiento permanente del fenómeno
OVNI por parte de Estados Unidos?
Coincido totalmente con el comandante Mitchell. El ocultamiento comenzó a
fines de la Segunda Guerra Mundial cuando los aliados pensaban que los
entonces llamados “platos voladores” (flying saucers) eran armas secretas
en desarrollo de las fuerzas del Eje. Por aquellos días eran los servicios
de inteligencia quienes se ocupaban del ocultamiento. Cuando quedó en
claro que algunos ovnis eran, en verdad, vehículos extraterrestres
dirigidos, los servicios de inteligencia gubernamentales y militares
fortalecieron el secreto trabajando intensamente en la producción de
hechos de confusión a nivel masivo. Siendo imposible ocultar las
apariciones de VED en sí mismas, la idea fue conseguir que la gente no
supiera a quien creerle. Pero en las últimas décadas la cosa cambió
radicalmente. Quienes se interesan ahora por el ocultamiento son las
grandes empresas trasnacionales – ésas que ganan licitaciones para
construir estaciones orbitales, transbordadores, satélites espías – las
que atesoran cada dato disponible sobre VED. Tanto es así que Edgar
Mitchell me manifestó que la tecnología sorprendente, tan avanzada, que
tienen los más modernos aviones de guerra estadounidenses ha sido extraída
de la investigación de los restos de vehículos extraterrestres que – por
desperfectos – se estrellaron contra la superficie terrena. Roswell es el
incidente más conocido, pero de ninguna manera el único. Sin ir más lejos,
nosotros investigamos uno ocurrido hace pocos años en la Puna Jujeña en un
sitio de difícil acceso próximo al Paso de Jama en plena Cordillera de los
Andes. (Los resultados de la investigación están disponible en mi página
en Internet.)
- ¿Cual sería su mensaje clarificador para aquellos que vislumbran la
posibilidad del contacto extraterrestre aquí en el planeta Tierra?
El “contacto oficial” no va a suceder todavía. Los extraterrstres están
haciendo lo que en ciencias humanísticas llamamos “observación no
participante”. Nos investigan éticamente sin interferir en nuestro natural
desarrollo. Por eso no concuerdo con quienes sostienen ese otro nuevo mito
moderno que es “la salvación por los extraterrestres”. Ellos investigan,
exploran, acumulan conocimientos. Visitan la Tierra tanto como otras
regiones del Sistema Solar. Por eso los encontramos en la Luna y en Marte.
No planifican invadirnos. Pero tampoco ayudarnos. Los que nos visitaron en
un pasado remoto no son quienes lo hacen ahora. El Universo está poblado
por innumerables civilizaciones. Así como nosotros exploramos ya los
cuerpos más lejanos del Sistema Solar otras civilizaciones pueden, en este
mismo momento, estar arribando por primera vez a los alrededores del Sol.
Gracias Doctor Antonio Las Heras por su aporte. |